Historia


Los primeros pasos en lo que fue el germen del San José datan de los años 30. En esa fecha, se habla del Club Deportivo Carioca, al que también se denomina Club Deportivo San José, que jugaba en lo que por aquel entonces se denominaba La Rinconada Estación. Uno de los jugadores de esos primeros años, Antonio Rojas, fue el que, con posterioridad, el 18 de Septiembre de 1951, federó oficialmente al equipo en el registro de la Federación Sevillana de Fútbol con el nombre de Club Deportivo San José y con el número 1.009, siendo el noveno de toda la provincia en hacerlo.

En en año 1956, el Club Deportivo San José se fusionó con otro que había en la zona y que se denominaba Club Deportivo Trianilla, que había sido hasta ese momento su gran rival en el terreno de juego.

De ese mismo año data la primera crónica escrita que se conserva y que habla de un nuevo equipo denominado Unión Deportiva Estrella, que tuvo un corto recorrido y desapareció después.

El 21 de Octubre de 1956 se crea la Unión Deportiva Cañamera que estará integrado por trabajadores de la fábrica más importante de la localidad en aquellos años y que llegó a formar un gran bloque gracias a los trabajadores locales y a los que llegaron de los pueblos de alrededor para trabajar en la fábrica. Su primer presidente fue José Ortiz González y entre sus jugadores más destacados sobresale el nombre de Francisco Sánchez Pérez, ´Castañita´, sin olvidar a Frasco, los hermanos Lys o Javier, que había militado en el Sevilla Fútbol Club.

Este club se podría catalogar con sucesor del Club Deportivo San José, ya que se quedó con el número de afiliación a la Federación Sevillana de Fútbol (1.009).

Un año más tarde, coincidiendo con la Jira, se inauguró el campo de La Rosaleda, situado junto a los silos de la fábrica, en una zona de que sólo queda en la actualidad la torre del Cáñamo y el edificio donde se ubican los estudios de Radio Rinconada.

La Unión Deportiva Cañamera participó en el Campeonato Provincial de Sevilla y en la Primera Regional, en la que participaban equipos de Sevilla y Huelva, en los años sucesivos, cosiguiendo su primer hito histórico, futbolísticamente hablando, en la localidad al logar adjudicarse el Trofeo de Sevilla en los años 1960 y 1961.

Posteriormente, el conjunto iría a más logrando ascender a Tercera División en la temporada 1962-63 tras derrotar 3-1 al Alcalá. Al año siguiente los aficionados pudieron disfrutar de su equipo en la Tercera División (por aquel entonces no había 2ª B, así que Tercera División era la categoría de Bronce del fútbol español). No obstante, fue un paso efímero que duró una sola temporada, consumándose el descenso al año siguiente.

En esos años, la Unión Deportiva Cañamera logró escribir su nombre con letras de oro al adjudicarse la Copa Ramón Sánchez Pizjuán, un codiciado trofeo de la época en el que participaban equipos de superior categoría.

Con la desapariciòn de la fábrica de cáñamo, el fútbol vive momentos grises en la localidad, aunque Francisco Sánchez Pérez mantiene el número de licencia gracias a la inscripción de un equipo juvenil. Fue precisamente ese equipo, en la temporada 69-70, el último equipo que compitió bajo el nombre de Unión Deportiva Cañamera. 

En la temporada 71-72 nace un nuevo equipo en la localidad con el mismo número 1.009 en el registro de la Federación Sevillana de Fútbol. Su nombre respondía a las siglas del Instituto de Investigaciones Agronómicas, que se instaló en el Cáñamo después de que un incendio destruyera la antigua fábrica. En él, el primer presidente fue Francisco Gómez Zarzo, mientras que Francisco Sánchez ´Castañita´, ejercía de entrenador. Podríamos concluir que era la Cañamera, pero que tuvo que cambiar su nomenclatura para seguir utilizando las instalaciones en La Rosaleda.

Este conjunto deambuló varios años por Segunda y Primera Regional, incluso se fusionó con el Universal Plantas, otro equipo federado de la localidad, creado en la temporada 74-75 a instancias de la empresa. De su unión surgió, en la temporada 79-80, el Club Deportivo San José, cuyo primer presidente fue Antonio Fernández Rodríguez y Juan José Ruiz Falantes, su primer entrenador. Comenzó jugando en Segunda Regional de Aficionados.

En 1983 surgió un nuevo equipo en la localidad que provenían de los socios de la Peña Sevillista. Se denominó Recreativo San José y su primer presidente fue Emilio Romero, mientras que Antonio Málaga fue elegido como entrenador.

No tardaría en aparecer una nueva rivalidad entre ambos hasta que en 1988 ambos se fusionaron, mantuvieron el número de afiliación 1.009, tomaron el escudo del Ayuntamiento y adoptaron el nombre de Agrupación Deportiva San José. Su primer presidente fue Manuel de los Reyes Hita Alonso pero, con el paso de los años, accedieron al club otros como José Luis Dorado, Juan López Colomé, Juanito de la Cantina, Juan Antonio Cerezo y Antonio Martínez Pajuelo. Durante estos años el equipo alternó la Regional Preferente, con algunos proyectos muy ambiciosos, con la Primera Provincial, atravesando muchas penurias económicas. Durante estos años el equipo se trasladó desde ´La Rosaleda´ hasta el Estadio ´Felipe del Valle´ en la temporada 92-93.

En la temporada 1996-97 accedió a la presidencia Miguel Cárdenas Molina, que, anteriormente, había sido uno de los futbolistas más destacados de la plantilla, y con él, llegaron algunos de los años más gloriosos del club. La meta que se puso fue llegar a la Tercera División durante su mandato, pero creando unas estructuras sólidas tanto en el primer plantel como en la cantera, para que el salto no fuera efímero. Saneó el club económicamente implicando a todas las personalidades históricas de la entidad, estructuró los escalafones inferiores tal y como lo conocemos hoy en la actualidad y aumentó considerablemente el número de socios, que llegó a superar los 1.200.

En la temporada 1999-2000, el San José acabó la temporada regular en Regional Preferente en segunda posición, por detrás del Antoniano, que estaba entrenado por un tal Antonio Gil, que había demostrado grandes maneras. El técnico cañamero era Cristóbal Mejía, otro ilustre futbolista del club.

Ese segundo puesto le dio opción a disputar la liguilla de ascenso a Tercera, junto con el Atlético Cordobés, el Cortegana y el Cádiz B, gran favorito para el ascenso -sólo subía el primero de grupo- y primer rival en visitar el feudo cañamero. Aquel partido acabó con 1-5 en contra y con gran desilusión entre los aficionados que, no obstante, con el transcurso de la liguilla, fueron recobrando fe a tenor de los resultados hasta el punto de que el equipo alcanzó la última jornada en el primer puesto del grupo. El último envite, en el Ramón de Carranza, movilizó a muchos aficionados que, mediante autobuses fletados o en coches particulares, se desplazaron hasta la Tacita de Plata. El empate servía a los de Cristóbal Mejía pero, desde el inicio del choque, los azulinos salieron a por la victoria. Después de mucha tensión, el San José se impuso 2-3 y logró el ascenso para delirio de los aficionados y enfado de la parroquia local, que obligó a la policía a tomar medidas y obligar a permanecer a todos los aficionados cañameros más de dos horas en el recinto deportivo. Este tiempo no se hizo largo en absoluto, sirvió para comenzar la fiesta que se prolongó hasta altas horas de la madrugada, en el viaje de vuelta y en el parque existente junto a la Iglesia San José, hoy conocido como Parque del Pueblo Saharaui. Además, en aquel choque se consagró a los José Mari, Miguel Ángel, Genaro, Israel, Pepito, Sedeño, Eloy o David Augusto, entre otros, como ídolos de la afición.

34 años después de que lo hiciera la Cañamera el San José ascendía a Tercera, categoría en la que se mantuvo tres temporadas. La primera, con Miguel Cárdenas en la presidencia y Antonio Gil en el banquillo, el equipo logró su mejor registro en la historia al acabar sexto clasificado del Grupo X de Tercera. Ese año jugaron la fase de ascenso a Segunda B el Sevilla B, con Reyes y Antoñito, entre otros en plantilla, el Betis B, con Doblas, Rivas, Arzu o Varela, el Lucentino, que tenía al goleador Izco, y el Sanluqueño, en el que militaban Diego Ramírez y Manolo Sanlúcar. El San José mantuvo opciones de ser cuarto hasta el último partido, que disputó en Chiclana. El triunfo del Sanluqueñó en Tomares (2-0) cercenó las opciones de seguir haciendo historia. Quinto fue el Jerez industrial y sexto, finalmente, acabaron los cañameros. En ese equipo destacaron Diego Sedeño, Eloy, Garcés, Fran Roser, David Augusto, Miguel Ángel e Isaac, entre el resto de la plantilla.

El segundo año en Tercera vivió el relevo en la presidencia con la llegada al cargo del vicepresidente Miguel Cárdenas, Lorenzo Sánchez Cano, hijo del mítico ´Castañita´. Era la temporada 2001-2002 y en ella, el San José acabó la competición en mitad de la tabla con Antonio Gil en el banquillo, que se fue al Coria mediada la temporada dejándole el puesto a Paco Marín, que había entrenado al Écija en Segunda División.

Esa campaña, el sexto puesto del año anterior, había permitido al equipo disputar la Copa Federación, un torneo similar a la Copa del Rey creado por la Federación Española de Fútbol, en el que tomaban parte los equipos de Segunda B y Tercera.

Los azulinos dejaron en el camino a dos equipos de la categoría de bronce del fútbol español: el Algeciras, con un gol en el Nuevo Mirador de David Barriga, y el Jerez de los Caballeros, con un tanto de Isaac sobre la bocina en la Ciudad Deportiva Manuel Calzado Galván. El tercer rival fue el Quintanar del Rey, de Cuenca, un conjunto plenamente consolidado en Tercera. Un gol de Alfonso en la ida, y otro de Garcés, en la vuelta, dejaron finiquitada la eliminatoria. Y llegaron los cuartos de final y el rival que tocó en suerte fue el Atlético Baleares. En la ida, celebrada en Palma de Mallora, el resultado final fue de 3-3, con remontada local feacias a los ´favores´ arbitrales. En la vuelta, un gol de Óscar en propia meta apeó a los cañameros del sueño de seguir avanzando en la competición.

La temporada 2002-2003 fue nefasta para los intereses azulinos. Después de conformar una gran plantilla en la que llegaron jugadores como Quintero (Nástic), José Carlos (Tortosa), Ñoño Méndez (Jaén) o Félix (Jerez Industrial), el equipo se fue desinflando con el paso de las jornadas. Paco Marín dimitió del cargo y Santi Aragón, que había sido su Segundo, no pudo enderezar la nave cañamera. En el último tramo del campeonato, con Juanma Corbacho en el banquillo, el equipo consumó el descenso de categoría tras una serie de partido que se escaparon inexplicablemente. Frente al Dos Hermanas, cuando el San José ganaba 0-3, el resultado fue de 4-3. Frente al San Fernando, que remontó un 1-0 adverso, y frente al Alcalá en la penúltima jornada, cuando el San José ganaba 2-0 y acabó perdiendo 2-3 haciendo matemáticamente la pérdida de la categoría y estéril la última visita a Lucena.

El 21 de mayo de 2003 se produjo además la muerte de Francisco Sánchez, ´Castañita´, que dejó huérfano al equipo del que había sido su gran valedor y alma mater.

El año siguiente, con el equipo de nuevo en Preferente, la apuesta fue ambiciosa para retomar la categoría. Con Javi Blanco en el banquillo, y el descubrimiento de un tal Javi Varas en la portería, el equipo acabó cuarto, perdiendo sus opciones de liguilla a dos jornadas del final con un error de Javi Varas, que había sido de largo el mejor del conjunto durante toda la campaña, ante el Castilleja.

En esa misma temporada, en la última jornada disputada el 2 de mayo frente al Cabecense, ocurrió otra tragedia con la muerte de Francisco Manuel Sánchez Parra sobre el césped al poco de comenzar la segunda parte. Se barajó la muerte súbita como causa de la defunción, si bien su familia nunca hizo pública la autopsia.

La temporada 2004-2005 la Federación Andaluza de fútbol creó la Primera División Andaluza, un escalón entre la Preferente y la Tercera División a la que accedió el San José como cuarto clasificado en el último ejercicio. Pero ese año no fue bueno y el equipo perdió la categoría en la penúltima jornada tras perder en el Nuevo San Bartolomé de Mairena.

De nuevo en Preferente, la 2005-2006 el club apostó por Carlos Cortés, un técnico de la casa que había entrenado al Rinconada, para el banquillo. El equipo se fue consolidando durante la temporada y acabó tercero, igualado a puntos con el Paradas pero con el goal average perdido con los de la Campiña, lo que le impidió el ascenso, a pesar de disputar una eliminatoria de repesca que ganó a La Rambla, pero que no sirvió de nada.

La campaña 2006-2007 tuvo a Carlos Cortés y a Juan Carlos Menudo como técnicos. El conjunto acabó en mitad de la tabla, dejando un mal sabor de boca a la afición.

En la 2007-2008, la directiva, que seguía presidida por Lorenzo Sánchez Cano, apuesta por mantener a Juan Carlos Menudo en el banco y, después de mucho sufrimiento, el 4 de abril de 2008, el equipo ascendió a Primera Andaluza tras derrotar por 3-0, con goles de Lobo, Buyo y Álvaro César, al Carmona. Antes, en dos partidos de infarto, el club había remontado en el último suspiro el 0-1 adverso frente a la Peña Deportiva Rociera, con goles de Maldonado y Loren, y había ganado al Puebla por 0-1 con un tanto de José Manuel, adelantando en la tabla al San Juan.

En la siguiente temporada, 2008-2009, el conjunto cañamero se encontraba en Primera Andaluza. En su primer año en la categoría, el San José sorprendió a todos consiguiendo la segunda posición y empatado a puntos con el líder, la UD Marinaleda que ascendió a Tercera División. La segunda plaza conseguida por los cañameros no dió derecho al ascenso, puesto que el segundo y tercer clasificado disputaban una repesca, aunque ganar no aseguraba el ascenso, ya que se debían de dar una serie de resultados en la clasificación del Grupo X de Tercera División que finalmente no se produjo. A pesar de todo, la AD San José consiguió ganar la eliminatoria de repesca ante el Conil CF, aunque de poco sirvió. 

Tras unos años donde el cuadro cañamero consiguió asentarse en la Primera Andaluza, la AD San José se enfrentaría en la temporada 2015-2016 a un nuevo reto. A principios de dicha temporada, la Federación Andaluza de Fútbol anunció la creación de una nueva categoría intermedia de Tercera División y la Primera Andaluza, que pasaría a denominarse División de Honor Andaluza. Esta categoría sería el último peldaño para el ascenso a la categoría nacional. En dicha competición, los equipos clasificados entre el 3º y el 8º puesto ocuparían una nueva plaza en la nueva liga.

A pesar del buen inicio de la temporada 2015-2016, el equipo se fue desinflando poco a poco hasta caer a la novena posición a falta de una jornada para el final. En la última jornada, se jugaría el ascenso frente al 8º clasificado, la AD Nervión, en el Antonio Puerta, lo cual significaba que el partido sería crucial para ambos equipos en la consecución del ascenso. Mientras que a la AD Nervión le servía el empate o la derrota, a la AD San José solo le sevía sacar los tres puntos del feudo del cuadro de Piscina Sevilla. El 8 de mayo de 2015 sería otra fecha bordada en oro en la historia del club. Tras un comienzo de partido en el que se notaba la tensión del encuentro, Sosa adelantó a los cañameros a los 22 minutos, un gol que servía para irse al descanso por delante en el marcador. Pero, a los 59 minutos, el Nervión consigue igualar la contienda, aunque, en el 62, Saborido pone por delante de nuevo a los suyos. Fruto del nerviosismo del equipo visitante, Plusco falla un mano a mano que acaba en contra nervionense y el gol para los locales. En ese momento, el San José estaba fuera de División de Honor. 

Pero, los jugadores parece que no se rindieron y siguieron buscando el ansiado gol que les abriera las puertas de la gloria. Y llegó. Tanganas a parte, el árbitro decidió añadir 12 minutos de descuento. En el minuto 95, Alvi desborda por la banda para colgar un centro exquisito que, Plusco, el villano de la anterior jugada que acabó en gol para los locales, acabe metiendo el balón en la red y escriba su nombre en el elenco de jugadores que abrieron las puertas al cielo a la Agrupación Deportiva San José. 

En la temporada 2016-2017, el club afronta un gran reto como es competir por primera vez en División de Honor Andaluza. Para ello, la nueva directiva, con Pepe Luis Casado como presidente, decide fichar a Dioni Arroyo como técnico azulino y construir una plantilla de garantías en la nueva categoría. En esta temporada, el club blanquiazul, con una plantilla íntegramente renovada, consigue una meritoria 12º posición (de 20 equipos), en una temporada donde descendían los 6 peores clasificados.










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